No somos una gestoría más: montamos la administración de autónomos y empresas como un departamento interno, pero por fuera. Con procesos documentados, software propio y un estándar de servicio por escrito — para que el resultado no dependa de que alguien tenga un buen día.
Creemos que una asesoría se nota en lo aburrido: que los impuestos salgan a tiempo, que los números cuadren y que sepas lo que pagas antes de empezar. Por eso publicamos los precios, documentamos cómo hacemos las cosas y construimos nuestro propio software para trabajar mejor.
Nuestras tarifas están en la web, ninguna dice «a consultar». Sabes lo que pagas antes de escribirnos.
Trabajas siempre con quien lleva tu caso. No te pasamos de un departamento a otro ni subcontratamos tu contabilidad.
Hemos construido nuestro propio ERP. Nos deja ser rápidos, precisos y darte una foto clara de tus números.
A VIBRA la puso en marcha Pelayo Romero, controller financiero. Su carrera ha ido siempre por el mismo camino: puestos y proyectos que no existían antes de que llegara. Responsable contable y financiero en clubes deportivos profesionales y en startups tecnológicas, en la mayoría entró para montar el departamento, no para heredarlo: definir el circuito, elegir las herramientas, dejar los procesos escritos y conseguir que funcionara solo.
VIBRA es ese mismo departamento, pero montado para varias empresas a la vez: tú no tienes que crear el puesto ni pagarlo entero, y te apoyas en un método y un software que ya funcionan.
Que VIBRA sea una estructura pequeña es parte del trato: hablas siempre con quien lleva tu caso. Pero eso no puede significar que tu negocio dependa de una sola persona. Así lo evitamos.
Tu contabilidad vive en tu software, con tu licencia y tu usuario administrador. No en un archivo nuestro. Si mañana quieres llevártelo a otro sitio, te lo llevas hoy, sin pedir permiso.
Cada cliente tiene un manual de procesos actualizado: qué se hace, cuándo, con qué claves y con qué criterios. Está en tu portal y puedes leerlo. Si otra persona tuviera que continuar, no empieza de cero.
Los vencimientos fiscales están en un calendario automatizado con avisos. No dependen de que alguien se acuerde.
Un administrativo interno también se pone malo, también se va, y cuando se va se lleva el conocimiento con él. Nosotros dejamos los procesos escritos. Él, normalmente, no.
No hay permanencia. Te puedes ir cuando quieras avisando con un mes.
Tu precio no sube en seis meses. Ni por costes, ni porque a nosotros nos venga mal. Es tu garantía.
Después, solo pasan dos cosas. Cada enero se actualiza con el IPC, con un tope del 5 % — lo mismo que hace tu alquiler. Y si tu empresa crece tanto que el trabajo se dispara de verdad, te lo proponemos por escrito y con los números delante. Si no te encaja, seguimos dos meses más al precio de siempre y lo dejamos bien, con todo entregado.
Lo que no vamos a hacer nunca es subirte la factura sin avisar ni bajar el nivel del servicio en silencio porque tu caso se nos haya quedado corto.
Escríbenos por WhatsApp y te respondemos nosotros, sin centralitas ni comerciales. O, si lo prefieres, agenda una videollamada de 15 minutos cuando te venga bien.